Aunque tenga un sabor suave se trata de un queso perfectamente empastado y con un cuerpo firme que permite hacerlo taquitos para ensaladas o moldearlo para acompañamientos originales en comidas y cenas. Puede obtenerse en piezas enteras en dos formatos: 1,400 y 2,800 kilos aproximadamente; o bien en cuñas de unos 400 gramos.
Se presenta envasado al vacío para su ideal consevación. Puede observarse su color blanco perfecto que también mantiene en su interior donde, además se abren pequeños ojos.